Octubre 03 2008
Las Ratitas
En un post anterior contaba que acababa de regresar de Haiti, y en el hablaba de muchas cosas y mezcladas, de los huracanes, de la congregación de hermanas de la Madre Laura que están trabajando en Arregy, de los Kiwo (grupo de tiempo libre) y como no de las ratitas.
Poco a poco iré profundizando y tratando de acercaros las experiencias allí vividas y una de las formas es ir presentándoos a las diferentes personas o grupos con los que competí las tres semanas que duro mi estancia en tierras Haitianas.
Pues bien, como no podía ser de otra forma, por el cariño especial que cogí a estos muchachos en este articulo escribiré sobre Las Ratitas.
Se trata de una cuadrilla de unos 15 niños, algunos no tan niños pues comprenden edades de entre los 10 y 17 años. Como bien explican en el blog de Arregialde, se hacen llamar así porque en Puerto Príncipe capital de Haiti, hay pandillas armadas de las cuales una de ellas se autodenomina como ejercito de ratas, supuestamente subvencionadas con el fin de armar jaleo en la calle para que los que hacen verdaderamente los trapicheos tengan vía libre.
Lo cierto es que estos chavales se encuentran bien lejos de esa realidad, la verdad es que tienen la fama de ser la generación perdida de la aldea, pues el resto de niños están integrados en algún grupo de jóvenes.
Arregialde lleva colaborando con la comunidad de Arregy desde el 2006, año en el que Eneko fue por primera vez, para conocer de primera mano la realidad de allí. De ese modo tuvo el primer contacto con este grupo de niños, y con los que esporádicamente realizo alguna actividad. En el segundo viaje, sabiendo un poco la situación que había y si bien el objetivo de visitar Arregy es ver las necesidades que los vecinos y las hermanas demandan, vimos como labor que podíamos llevar a cabo durante la estancia la de hacer actividades con “Las Ratitas”.
En el segundo viaje Itziar, organizó unos juegos y talleres para desarrollar con ellos. La cosa funciono tan bien que terminaron haciendo una excursión a la playa. Lo más curioso de todo es que viven a tan solo 20 km de la mar y nunca la habían visto. Recuerdo como si fuera ayer una conversación que mantuve con Itziar a su regreso, me contaba la ilusión que la hizo ir casa por casa para que las amatxus firmasen una autorización y de esta forma poder ir de excursión, la cosa es que unos días antes habían hecho un taller de moviles y se sorprendió al ver que tenían todos los chavales los moviles colgados en sus respectivas casas.
Este año nos hemos quedado con la pena de volver a la playa, ya que con el paso de Gustav y Hanna fue imposible ir. Pero bueno, como alternativa decidimos pasar un día entero con ellos. Por la mañana hicimos un taller de teñir camisetas, comimos todos juntos arroz, frijoles, banano frito, pollo y de postre galletas. Por la tarde estuvimos cantando canciones que nos enseñaron días antes, y la de “Eva Maria se fue buscando el sol en la playa…” que la sabían del año anterior, intente enseñársela en Euskera, costo más de lo que pensaba aunque finalmente alguno con buen oído termino cantándola.

En este vídeo podéis ver lo fácil que resulta subirse a un cocotero. El niño tiene 10 años.